El pasado 27 de febrero de 2026, se realizó una visita privada y guiada a la exposición “Somos Pacífico: El Galeón de Manila”, en el Antiguo Colegio de San Ildefonso, encabezada por el maestro Martín Quintanilla Sánchez-Juárez, director de ADN México. El recorrido se organizó para integrantes de la Cofradía
Europea de la Vela.
A la visita asistieron los cofrades, Don Alberto y Marilyn Dana, Marcella Lembert, Don Martín Merino y su esposa Verónica, Jimena Saldaña y Don Carlos Ajá.En el recorrido se destacó la importancia de la Nao de China o Galeón de Manila, una de las rutas comerciales más importantes de su época, que durante más de 250 años, conectó a Manila con Acapulco e hizo de México, un punto estratégico de intercambio, entre Asia, América y Europa. A través de esta ruta, llegaron a nuestro país sedas, porcelanas, especias y objetos provenientes de Asia, mientras que, desde México se enviaba principalmente plata hacia Asia.
Este intercambio fue mucho más allá de lo comercial y dejó una profunda influencia cultural y artística en México, que permanece hasta nuestros días. La exposición refleja esta riqueza, a través de piezas de importantes colecciones de México y del mundo hispánico, incluyendo biombos y objetos de manufactura filipino-mexicana, así como piezas japonesas, chinas e indias, que transitaron por nuestro país durante el Virreinato.
La actividad permitió acercar a los asistentes a una parte fundamental de la historia de México y su gran relación con el mar, fue recibida con gran interés y entusiasmo.Después de la visita, hubo una comida, en un famoso restaurante fundado en 1912 en el Centro Histórico de la Ciudad de México, el Café de Tacuba. El lugar es una casona del siglo XVII que antes funcionó como lechería. El nombre surgió de manera popular, cuando los clientes decían ir a la calle de Tacuba.Entre los acontecimientos importantes que ha habido en este recinto, en 1922, el muralista Diego Rivera, celebró aquí el banquete de su matrimonio con Guadalupe Marín. Agradecemos a nuestra cofrade Marcella Lembert, por haber organizado esta maravillosa visita, en la que pudimos apreciar la conexión de México con el mar, desde sus raíces.
-“Fue una visita extraordinaria, llena de historia, arte y detalles que sin duda no habríamos descubierto solos. Lo disfrutamos muchísimo. Gracias”. -Manifestó uno de los asistentes


